¿Por qué los pacientes mienten a su terapeuta?

Mentir es, para bien o para mal, un comportamiento en el que las personas lo hacen en algún momento de sus vidas. En promedio, las personas dicen una o dos mentiras al día, para parecer más agradable o más competentes.

Sin embargo, una persona a menudo puede decir mentiras a alguien a quien se supone que las personas deben abrirse más: su terapeuta.

He mentido en terapia. Incluso me da pena admitir las cosas terribles que he hecho. Creo que todos mienten en la terapia hasta cierto punto. Sin embargo, la verdad termina saliendo a la luz.

Laura de 28 años, que solicitó usar sólo su primer nombre por miedo a perder su trabajo y a su terapeuta.

Laura no es la única. En un estudio exhaustivo del 2015 publicado en el libro Secretos y mentiras en la psicoterapia por la Asociación Americana de Psicología (APA), el 93% de los encuestados admitieron haber mentido durante la terapia al menos una vez.

Puede parecer desfavorable para los pacientes mentirle a un terapeuta cuyo objetivo principal es ayudarlos. Aún así, hay algunas razones prácticas y psicológicas por las que las personas no siempre son completamente honestas. Aquí están los mayores motivadores, según los expertos.

Están avergonzados

El estudio del 2015 confirmó que el 61% de los participantes mencionó la vergüenza como la razón principal de la falta de honestidad con su terapeuta.

La mayoría de las veces, queremos presentar nuestro mejor yo. Por lo tanto, incluso en este lugar tan confidencial, la psicoterapia, todavía estamos protegiendo nuestro sentido de identidad.

Barry A. Farber, uno de los autores de Secretos y mentiras en la psicoterapia

Es natural que las personas no quieran expresar sus pensamientos, sentimientos y comportamientos más personales para que otra persona los analice y juzgue, incluso si se trata de un terapeuta.

La vergüenza que por lo regular produce la infidelidad, por ejemplo, puede ser la razón principal de evadir a discutir el tema abiertamente.

Es incómodo admitir tales cosas, y mentir puede ser una forma de escapar de la incomodidad

Amy Morin, psicoterapeuta y autor de 13 cosas que las personas mentalmente fuertes no hacen

No quieren responsabilizarse de las consecuencias

En muchos casos, la mentira de alguien en la terapia es un intento de evitar consecuencias, como que un terapeuta altere el curso del tratamiento, dicen los investigadores.

Morin reconoce que muchos pacientes tienen miedo de meterse en problemas por lo que pueden confesar en la terapia.

Pueden preocuparse de que el terapeuta termine sus sesiones porque no están progresando o pueden estar preocupados de que el terapeuta los castigue de alguna manera

Amy Morin

Casi una tercera parte de pacientes que Farber, junto con los coautores, estudiaron que los pacientes admitieron que mintieron a sus terapeutas sobre el uso de drogas y alcohol, mientras que el 21% dijo que habían mentido sobre sus hábitos alimenticios.

Cuando se trata de adicciones, trastornos alimenticios y otros patrones peligrosos, Farber dice que a veces las personas se abstienen de abrirse a sus terapeutas porque, simplemente, no quieren dejar de hacerlo.

Miento porque no quiero detener ciertos comportamientos que disfruto hacer, pero probablemente son señales de alerta para un terapeuta

Laura, paciente anónima de 28 años

Se encuentran en negación

La negación también puede ser un mecanismo de defensa muy común, para pacientes que enfrentan situaciones abrumadoras y con grandes cantidades de estrés.

Situaciones que no pueden cambiar, como el diagnóstico de una enfermedad crónica.

A veces las personas no quieren mentir, pero minimizan sus problemas porque todavía no pueden aceptarlos. Alguien con un problema de abuso de sustancias podría insistir en que no bebió mucho esta semana a pesar de que bebe en exceso todos los días

Amy morin

No quieren revivir un trauma

En algunos casos de trauma, es posible que las personas ni siquiera se den cuenta hasta qué punto el evento traumático los afectaron y subestimaron su impacto en las situaciones actuales.

No quiero hablar sobre el trauma porque discutirlo me abrumará, me traerá de vuelta a una experiencia que ha sido tan difícil, y me temo que si hablo al respecto, me volverá a traumatizar.

Farber sobre su perspectiva de un paciente traumatizado

Quieren agradar a sus terapeutas

Alterar la verdad en un intento de agradar a alguien sigue siendo problemático porque limita la efectividad de la terapia.

Muchos pacientes tienen una gran necesidad de agradar y les preocupa que si son honestos sobre sus sentimientos o sus errores, al terapeuta ya no les gustará

Amy Morin

Los terapeutas son conscientes de que los pacientes a veces omiten la verdad o minimizan la importancia de ciertas experiencias de la vida.

Adicionalmente, se han realizado investigaciones sobre cómo los profesionales de la salud mental pueden detectar mejor las mentiras y adaptar su terapia en consecuencia.

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