¿Un tatuaje puede validar un deseo de última voluntad?

En el año 2017 en Florida (EUA), un hombre es llevado al servicio de urgencias del Hospital Jackson Memorial. Debido a su estado crítico, el paciente requería urgentemente maniobras de reanimación. Pero al abrir su camisa, el personal de salud descubrió el siguiente tatuaje en su pecho: No resucitar.


¿El tatuaje era una representación precisa de lo que quería el paciente? ¿Era legal y el personal médico está obligado a obedecer el deseo?

Historia del paciente

El hombre de 70 años, había sido trasladado en un ambulancia debido a que fue encontrado tirado en la calle e inconsciente debido a un alto nivel de intoxicación alcohólica (embriaguez). Llegó al hospital sin ninguna identificación oficial y sin ningún familiar o amigo al que pudieran contactarse.

Al llegar, el estado del paciente empezó a deteriorarse. Tenía enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes y problemas graves de arritmia. Además que tenía una infección que le provocó un shock séptico, causándole insuficiencia orgánica así como presión arterial extremadamente baja.

Debido a que su estado era altamente crítico, decidieron aplicar maniobras de reanimación para salvar su vida. Sin embargo, al desnudarlo y ya listo sobre la mesa de reanimación. El personal médico descubrió un tatuaje sobre el pecho del paciente: «No resucitar» con el «No» subrayado. Y además, debajo del tatuaje tenía su firma ( difuminado en la foto).

El dilema: ¿Qué hubieras hecho?

El paciente no tenía ningún contacto para confirmar su mensaje, además de su estado inconsciente era imposible preguntarle si en verdad era su último deseo.

Debido a que los médicos no sabían qué hacer, decidieron preguntar al departamento de ética del hospital para confirmar su intervención. No obstante, el paciente se estaba muriendo y cómo primer decisión, decidieron continuar con la maniobra de reanimación ya que la vida es prioridad número uno.

A punto de iniciar, un médico intervino, recordándoles a sus colegas que no sólo era un tema ético sino de legalidad.

En el estado de Florida, existe una forma de no resucitar (DNR) y respaldado por la ley que permite a cualquier persona cumplir este deseo. Si el paciente estaba inscrito en este registro y lo resucitan, el personal médico se iba a enfrentar en serios problemas legales.

El segundo problema ahora, era saber si el paciente en verdad estaba inscrito en este registro y contaba con la forma oficial. Además de saber si el tatuaje valía como un documento legal de última voluntad, ya que pudo haberse hecho el tatuaje de forma no voluntaria (bajo efectos de alcohol o drogas).

Sin reanimar y en lo que esperaban respuesta del departamento de ética. Le administraron vía intravenosa antibióticos, líquidos y vasopresores para mantenerlo con vida.

Desición final del personal médico

Al final, los médicos recibieron respuesta confirmada del departamento de ética:

“Después de revisar el caso del paciente, los consultores de ética nos aconsejaron honrar el tatuaje de no resucitar (DNR) del paciente. Sugirieron que era más razonable inferir que el tatuaje expresa una preferencia auténtica, que lo que podría verse como precaución también podría verse como una ceremonia y que la ley a veces no es lo suficientemente ágil para apoyar la atención y el respeto centrados en el paciente, para el mejor interés del paciente.”

Ante la respuesta, el equipo médico de inmediato redactó una forma oficial DNR en nombre del paciente sin firma por imposibilidad. Respetando su último deseo, el paciente falleció la mañana siguiente.

Posteriormente, los trabajadores sociales usando las huellas dactilares del paciente, dieron con su identidad. Y así confirmaron que si estaba registrado al DNR con su forma oficial por el Departamento de Salud de Florida.

Actualmente y después de debatir este caso, el Departamento de Salud de Florida rechazó los tatuajes como testimonios de voluntades y el deseo de última voluntad lo debe de dar el paciente o sus familiares en el momento de reanimación. Aunque el tema en general aun sigue en debate por casos únicos, se ha encontrado un paciente con un tatuaje similar pero no representaba su último deseo ya que se lo tatuó porque perdió una apuesta jugando poker.

¿Cuál es tu postura del caso anterior? ¿Conoces las instrucciones oficiales del sistema de salud en tu localidad para afrontar casos como este?

La historia fue publicada en el artículo “An Unconscious Patient with a DNR Tattoo” por “The New England Journal of Medicine” (se requiere una cuenta para acceder al artículo).

Referencias adicionales

The Problem with Actually Tattooing DNR across Your Chest (descarga del artículo disponible en PDF)

Do Unto Others: Doctors’ Personal End-of-Life Resuscitation Preferences and Their Attitudes toward Advance Directives

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